Nueva revisión de la Ley de Residuos: qué deberían vigilar las empresas antes de septiembre

Nueva revisión de la Ley de Residuos: qué deberían vigilar las empresas antes de septiembre

La modificación de la Ley de Residuos vuelve a estar sobre la mesa y conviene que las empresas la sigan con atención. El MITECO mantiene abierta hasta el 3 de septiembre de 2026 una consulta pública previa sobre el anteproyecto que modificará la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular.

No se trata todavía de una obligación nueva aprobada ni de un texto definitivo. Es una fase previa en la que la Administración recoge aportaciones antes de elaborar la norma. Aun así, para muchas empresas es una señal útil: la gestión de residuos va a seguir avanzando hacia más prevención, mejor separación, mayor trazabilidad y más responsabilidad sobre determinados flujos.

Qué está pasando con la Ley de Residuos

La consulta pública abierta por el MITECO parte de la necesidad de adaptar la normativa española a cambios europeos recientes, especialmente en materia de residuos alimentarios, textiles y calzado. También plantea aprovechar esta revisión para aclarar algunos aspectos de la Ley 7/2022 que pueden afectar a la forma en que se interpretan conceptos como tratamiento, valorización, eliminación, subproductos o fin de condición de residuo.

Para una empresa, esto no significa que deba cambiar su operativa de un día para otro. Lo importante es entender que la normativa de residuos está entrando en una etapa de ajuste y desarrollo. Cuanto mejor documentada y ordenada esté la gestión interna, más fácil será adaptarse cuando lleguen cambios concretos.

Por qué esta revisión importa a las empresas

La Ley 7/2022 ya establece el marco básico para prevenir, producir y gestionar residuos en España. Su enfoque está ligado a la economía circular, la reducción de residuos, el reciclaje, la valorización y la correcta documentación de la gestión realizada.

En la práctica, cualquier empresa que genere residuos de forma recurrente debería prestar atención a este tipo de revisiones. Hablamos de industrias, comercios, oficinas, almacenes, empresas logísticas, negocios de alimentación, talleres, distribuidores, productores, importadores o empresas que utilizan envases, embalajes, papel, cartón, plásticos, textiles u otros materiales en su actividad diaria.

Los cambios normativos no afectan solo al departamento ambiental. También pueden influir en compras, producción, almacenamiento, logística, relación con proveedores, costes de retirada, clasificación de materiales y archivo documental.

Aspectos que conviene vigilar antes de septiembre

Aunque el texto final todavía no está aprobado, la consulta permite identificar varios temas que las empresas pueden revisar con prudencia.

1. Prevención de residuos

La prevención seguirá siendo una prioridad. Antes de pensar en cómo retirar un residuo, una empresa debería analizar si puede reducir su generación, mejorar el diseño de sus procesos, evitar mezclas innecesarias o ajustar compras, embalajes y consumibles.

Esto no siempre implica grandes inversiones. A veces empieza por decisiones muy concretas: reducir embalajes internos, reutilizar materiales cuando sea viable, evitar compras sobredimensionadas o separar desde el origen lo que antes acababa mezclado.

2. Residuos alimentarios

La revisión está vinculada a la transposición de la normativa europea que refuerza la prevención de residuos alimentarios. Esto puede ser especialmente relevante para empresas agroalimentarias, hostelería, restauración colectiva, distribución, supermercados, mercados, comedores y negocios que manejan producto perecedero.

La prioridad para estas empresas debería ser revisar dónde se genera el residuo, cómo se separa, si se mezcla con envases u otros materiales, cómo se almacena y qué documentación existe sobre su retirada o destino.

3. Textiles, calzado y otros flujos específicos

La normativa europea también está avanzando en productos textiles y calzado, sobre todo desde el punto de vista de la responsabilidad ampliada del productor. No todas las empresas se verán afectadas del mismo modo, pero quienes fabrican, importan, distribuyen, comercializan o gestionan este tipo de productos deberían seguir la evolución normativa.

Para otros sectores, la idea de fondo también es útil: cada flujo de residuos necesita una gestión diferenciada. Mezclar materiales reduce opciones de reciclaje, dificulta la trazabilidad y puede aumentar costes o incidencias.

4. Valorización, eliminación y clasificación correcta

Uno de los puntos de la consulta plantea si conviene delimitar mejor la diferencia entre valorización y eliminación, así como revisar definiciones y operaciones de tratamiento. Para una empresa, esta cuestión es más práctica de lo que parece.

Separar bien papel, cartón, plásticos, envases, madera, metales u otros residuos aprovechables puede facilitar que esos materiales tengan una salida de reciclaje o valorización. En cambio, una mala clasificación puede convertir materiales recuperables en residuos mezclados con menos valor y peor gestión.

5. Documentación y trazabilidad

A medida que la normativa se vuelve más exigente, la documentación gana importancia. No basta con retirar residuos: hay que poder demostrar cómo se gestionan, quién los retira, con qué frecuencia, qué tipo de residuo se entrega y qué circuito sigue.

Por eso conviene revisar contratos, albaranes, documentos de identificación cuando proceda, clasificación de residuos, puntos de almacenamiento y comunicación interna entre departamentos.

Checklist práctico para empresas

Antes de septiembre, una empresa puede aprovechar esta fase de consulta para hacer una revisión interna sencilla:

checklist de gestión de residuos para empresas con documentación y materiales separados
Un checklist interno permite detectar mezclas, errores de separación y documentación incompleta.
  • Identificar los residuos que genera por áreas: oficinas, almacén, producción, logística, tienda o cocina.
  • Separar los flujos principales: papel y cartón, plásticos, envases, orgánico, madera, metales, textiles u otros materiales.
  • Revisar si hay residuos valorizables que hoy terminan mezclados.
  • Comprobar si los contenedores están bien ubicados y señalizados.
  • Evitar que residuos limpios se contaminen con humedad, orgánico u otros impropios.
  • Revisar la documentación disponible sobre retiradas y gestores.
  • Formar al equipo en pautas simples de separación desde el origen.
  • Hablar con un gestor especializado si hay dudas sobre clasificación, frecuencia de recogida o tratamiento adecuado.

Cómo encaja este cambio en Murcia

En la Región de Murcia, el debate normativo estatal coincide con el avance del Plan Recircula Horizonte 2035, orientado a reforzar la prevención, la recogida separada, el reciclaje, la valorización y la trazabilidad. Para el tejido empresarial murciano, esta coincidencia marca una dirección clara: los residuos se gestionarán cada vez más como materiales que deben ordenarse, separarse y documentarse mejor.

Esto afecta especialmente a empresas industriales, agroalimentarias, comercios, almacenes y actividades con generación continua de residuos. Cuanto más clara sea la separación en origen, más opciones habrá de mejorar la gestión posterior.

Qué puede aportar un gestor de residuos

Un gestor de residuos puede ayudar a transformar una obligación operativa en un sistema más claro y controlado. El primer paso suele ser revisar qué residuos se generan, cómo se almacenan, qué errores se repiten y qué circuitos de retirada son más adecuados.

En el caso de RECUPA, el valor está en acompañar a empresas que necesitan ordenar la gestión de papel, cartón, plásticos, envases u otros residuos valorizables, con un enfoque práctico: separación, recogida, documentación y mejora de los procesos internos de gestión.

Preguntas frecuentes

¿La modificación de la Ley de Residuos ya está aprobada?

No. Actualmente se trata de una consulta pública previa abierta por el MITECO. Es una fase anterior a la elaboración del anteproyecto normativo, por lo que todavía no hay un texto definitivo ni nuevas obligaciones cerradas derivadas de esta modificación.

¿Cuál es el plazo de la consulta pública?

El plazo de remisión de aportaciones está abierto desde el 30 de junio de 2026 hasta el 3 de septiembre de 2026. Ese calendario convierte el verano en un buen momento para que las empresas revisen su situación y anticipen posibles ajustes.

¿Qué empresas deberían prestar atención?

Deberían seguir esta revisión las empresas que generan residuos de forma habitual, especialmente si trabajan con envases, embalajes, papel, cartón, plásticos, productos alimentarios, textiles, calzado u otros materiales que requieren separación y gestión diferenciada.

¿Qué puede hacer una empresa sin esperar a la reforma?

Puede revisar sus residuos actuales, mejorar la separación en origen, ordenar la documentación, evitar mezclas que perjudiquen el reciclaje y confirmar que cada flujo se gestiona con el tratamiento adecuado.

Prepararse sin improvisar

La revisión de la Ley de Residuos no debe interpretarse como una alarma, sino como una oportunidad para revisar cómo se están haciendo las cosas. Las empresas que ya trabajan con separación clara, gestores adecuados y documentación ordenada estarán mejor preparadas para cualquier cambio futuro.

Si tu empresa genera residuos de papel, cartón, plásticos, envases u otros materiales valorizables, RECUPA puede ayudarte a revisar la operativa y mejorar la gestión de residuos con un enfoque profesional, claro y adaptado a la actividad real de cada negocio.

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