Septiembre en Murcia es sinónimo de huertos, barracas, música, encuentros y calles llenas. También pone a prueba la gestión de residuos en ferias y eventos: en pocos días se concentran más envases, cartón, vidrio, restos orgánicos y materiales de montaje de los que una operativa ordinaria suele asumir. Para empresas, hostelería y organizadores, anticiparse permite disfrutar del ritmo del evento sin que los residuos terminen marcando el paso.
En resumen: un evento limpio se organiza antes de abrir
La clave no está en multiplicar contenedores a última hora, sino en prever qué residuos aparecerán, dónde se generarán y quién se ocupará de cada tarea. Un plan sencillo debe definir las fracciones, los puntos de separación, las frecuencias de retirada, la coordinación con proveedores y la forma de comprobar que el sistema funciona.
Cuando papel, cartón, plásticos, envases y otros materiales recuperables se separan desde el origen y se mantienen limpios y secos, resulta más fácil conservar su calidad y dirigirlos a la vía de gestión adecuada.
La Feria de Murcia muestra la dimensión del reto
La Feria de Murcia 2026 se celebra del 3 al 15 de septiembre, con actividad gastronómica, cultural y festiva en distintos espacios de la ciudad. Para atender ese aumento de afluencia, el dispositivo especial anunciado por el Ayuntamiento de Murcia moviliza cerca de 250 efectivos, 127 vehículos especializados y 160 contenedores de recogida selectiva.
Las cifras pertenecen al operativo municipal y no describen la actividad de RECUPA, pero sí dejan una enseñanza útil: cuando el público, el consumo y los montajes se concentran, la gestión habitual puede quedarse corta. Lo mismo ocurre, a otra escala, en una feria comercial, un congreso, una celebración de empresa, una campaña gastronómica o una jornada de puertas abiertas.
Qué residuos conviene prever en ferias y eventos
No todos los eventos generan los mismos residuos. El inventario debe adaptarse al tipo de actividad, a la duración, al número estimado de asistentes y a los materiales que aportan expositores, proveedores y establecimientos.
- Papel y cartón: cajas, embalajes, folletos, acreditaciones y material de montaje. Deben mantenerse secos y sin restos de comida.
- Plásticos y envases: film, botellas, vasos, protecciones y envases de suministro. Conviene distinguir entre envases y plásticos comerciales o de embalaje según el circuito aplicable.
- Vidrio: especialmente frecuente en hostelería y zonas gastronómicas. Requiere recipientes estables y una retirada ajustada al ritmo de consumo.
- Biorresiduos: restos de preparación y consumo de alimentos. Su mezcla con cartón o envases reduce la recuperabilidad de esos materiales.
- Aceites usados y otros flujos específicos: necesitan recipientes y gestores adecuados a sus características; no deben incorporarse a una fracción genérica.
- Materiales de montaje y desmontaje: madera, moqueta, lonas, cableado, elementos decorativos o mobiliario. La reutilización y la devolución al proveedor deben planificarse antes del cierre.
Checklist de gestión de residuos en ferias y eventos
Antes: diseñar la operativa
- Estimar cantidades y momentos punta. Revisar aforo, duración, oferta gastronómica, montajes y experiencia de ediciones anteriores.
- Identificar las fracciones reales. Colocar contenedores para lo que se va a generar, no para una lista teórica que nadie utilizará.
- Asignar responsabilidades. Dejar claro quién repone bolsas, revisa impropios, mueve los recipientes y solicita cada retirada.
- Acordar el circuito con proveedores y gestores. Confirmar horarios, accesos, recipientes, documentación y destino antes de que llegue el público.
- Reducir residuos evitables. Ajustar compras, limitar materiales de un solo uso cuando sea viable y priorizar soportes reutilizables o digitales.
Durante: separar sin frenar el servicio
- Situar cada punto donde nace el residuo. Un contenedor lejano o escondido casi siempre acaba recibiendo menos material y más impropios.
- Agrupar las fracciones. Papelera de resto, envases, vidrio y orgánica deben aparecer juntas cuando el público tenga que decidir en segundos.
- Usar indicaciones concretas. Es más eficaz mostrar ejemplos de los residuos del propio evento que recurrir a mensajes generales.
- Revisar llenado y calidad. Una ronda breve en los momentos punta permite corregir desbordamientos, mezclas o recipientes desplazados.
- Separar la zona pública de la operativa interna. Cocinas, barras, almacenes y muelles suelen necesitar recipientes, capacidades y frecuencias diferentes.
Después: cerrar, medir y aprender
- Planificar el desmontaje como una fase propia. A menudo concentra cartón, film, madera y elementos reutilizables en pocas horas.
- Guardar la documentación disponible. Albaranes, justificantes de retirada y otros documentos ayudan a mantener la trazabilidad cuando proceda.
- Registrar datos básicos. Número de retiradas, recipientes llenos, incidencias e impropios ya ofrecen una base útil para la siguiente edición.
- Revisar con el equipo. Cinco minutos de balance pueden revelar si faltó señalización, capacidad, formación o coordinación.
Errores frecuentes que convierten la recogida en una carrera de obstáculos
En un evento, los pequeños fallos se amplifican rápido. Estos son algunos de los más habituales:
- Calcular recipientes solo por aforo y no por tipo de consumo o momento del día.
- Colocar un contenedor de reciclaje aislado, sin alternativa cercana para el resto.
- Usar rótulos genéricos que no coinciden con los residuos que tiene el usuario en la mano.
- Mezclar cartón limpio con restos orgánicos, líquidos o servilletas usadas.
- No reservar espacio de almacenamiento temporal para cajas plegadas, film u otros materiales voluminosos.
- Dejar la retirada y la documentación para el último día.
- Olvidar a montadores, expositores, cocinas y personal de limpieza en las instrucciones.
La Asociación de Ferias Españolas recomienda, entre otras medidas, dimensionar los contenedores, utilizar puntos de recogida selectiva, registrar cantidades y tipos de residuos y reducir materiales prescindibles. La idea de fondo es sencilla: la segregación y la recuperación necesitan planificación, incluso cuando el evento dura solo unas horas.
Separación y trazabilidad: qué corresponde a la empresa
La Ley 7/2022 establece obligaciones para los productores o poseedores de residuos, incluida la gestión adecuada, la separación en origen de residuos comerciales no peligrosos en los términos aplicables y la acreditación documental cuando corresponda. También indica que, con carácter general, los residuos deben recogerse por separado y no mezclarse si tienen propiedades diferentes.
En la práctica, cada empresa debe revisar su caso según el residuo, la actividad, el recinto, las ordenanzas locales y el sistema de recogida disponible. El organizador puede definir una operativa común, pero cada expositor, establecimiento o proveedor necesita saber qué debe hacer con los residuos que genera.
Cómo puede ayudar un gestor de residuos
Un gestor especializado puede ayudar a identificar materiales, ajustar recipientes y frecuencias, organizar retiradas y orientar sobre la documentación necesaria. Para RECUPA, el punto de partida está en algo muy concreto: conseguir que materiales como el papel, el cartón y determinados plásticos recuperables lleguen separados, acondicionados y con la menor cantidad posible de impropios.
La colaboración conviene cerrarla con antelación. En plena hora punta, descubrir que el acceso del vehículo está bloqueado o que el cartón comparte espacio con residuos orgánicos no tiene nada de festivo.
Preguntas frecuentes
¿Quién es responsable de los residuos en una feria o evento?
Depende del contrato, del recinto, de la ordenanza local y del tipo de residuo. El organizador debe coordinar la operativa general, mientras que expositores, hosteleros y proveedores deben conocer y cumplir las instrucciones aplicables a los residuos que generan.
¿Cuántos contenedores necesita un evento?
No existe una cifra universal. Debe calcularse según aforo, duración, tipo de consumo, fracciones previstas, espacio disponible y frecuencia de vaciado. Las ediciones anteriores son la mejor referencia para ajustar el dimensionado.
¿Cómo se reducen los impropios?
Con puntos completos y visibles, indicaciones basadas en ejemplos reales, formación breve al personal y revisiones durante los momentos de mayor actividad. Separar bien en cocinas, barras y almacenes suele tener tanto impacto como informar al público.
¿Qué documentación conviene conservar?
Cuando resulte aplicable, albaranes, justificantes de retirada, contratos y documentos de traslado o tratamiento. La documentación concreta dependerá del residuo y del circuito de gestión utilizado.
¿Cuándo conviene contactar con el gestor?
Antes de cerrar la distribución del recinto y los accesos. Así se pueden ajustar recipientes, ubicación, frecuencias, horarios de retirada y necesidades documentales sin interferir en el desarrollo del evento.
Que la fiesta deje buenos recuerdos, no residuos mal gestionados
Una feria funciona mejor cuando la gestión de residuos forma parte del montaje, del servicio y del desmontaje. Prever, separar, vigilar los impropios y documentar las retiradas permite trabajar con más orden y conservar la calidad de los materiales recuperables.
Si tu empresa organiza un evento o participa en una feria en Murcia y genera papel, cartón, plásticos u otros materiales recuperables, consulta los servicios de gestión de residuos de RECUPA o contacta con el equipo para revisar la operativa con antelación.